Category Archives: Jóvenes privados de libertad

¿Por qué tiramos el paro?

Publicado por: Olivia

Muchas mujeres y jóvenes privadas de libertad están presas por “tirar el paro,” o por hacerles favores a miembros de la pandilla (traer extorsiones, mover armas, transar drogas, entregar a enemigos, etc.).  Las mujeres se arriesgan en maneras bien yucas para sus maridos y para los bichos del barrio, y después muchas se sienten desilusionadas y abandonadas pagando el crimen (sola) adentro.  Muchas veces, cuando cae presa una mujer, la abandona su jaino (novio) y consigue otra.  Sin embargo, pocas veces cuestionan este dinámica de “tirar el paro” a los homeboys.  Ayer, yo le pregunté a una joven, y el siguiente poema es el resulto de esa conversación.

¿Por qué tiramos el paro?

Joven, 18 años

Yo lo hacía
¿por qué?
He pensado y pensado
Y nunca he llegado a una conclusión
Lo hacen por feria* la mayoría
Algunas lo hacen por miedo
Yo quizás para quedar bien
Para guardarlos a ellos
Les agarré cariño a estos majes
Pero nunca pensé que iba a pagar

Los bichos no pueden hacer lo que un civil hace
Es mentira que un homeboy va a mover un cohete
Siempre tiene su bray**
Pero una mujer sí puede poner su faldita, sus tacones
En la cartera puede andar marijuana, una pistola
Y un jura no la puede revisar

Utilizan a las mujeres
La mujer es más bruta en este sentido
En todo dice “si”
Todavía no caigo en ¿por qué?
Pero aquí estoy, pensando

*dinero

**el estilo de los homeboys, que atrae a la policía

 

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Tattoo

Publicado por: Olivia

Muchas jóvenes que tienen pandilleros como parejas viven con la preocupación constante que los pueden matar.   Jóvenes privados/as de libertad se tatúan en la cárcel —por aburrimiento, para sentirse mas identificado con la pandilla, por autodestrucción.  El hecho es que tatuarse con números o letras de la pandilla es condenarse a muerte, ya que te haces más visible a la pandilla contraria, y se te hace mas difícil tomar la decisión de salir de la pandilla.  En el poema que sigue aquí, una joven cuenta su reacción a la noticia que su pareja de 7 años (con quien quiere tener hijos algún día) se tatuó la cara.

Tattoo

Joven, 17 años

Ayer me dijo que se tatuó la cara
Yo solo me quedé callada
“Ya no va a ser lo mismo,” le dije
No vamos a poder salir a cualquier parte

En la noche me puse a llorar y a llorar
Cuando mi mama lo vea ya no lo va a querer
Porque a ella le da miedo que nos maten a los dos

Si yo quedo embarazada,
cuando lo matan a él,
Quedaré sola
Y no quiero eso.

Es bien difícil ser hyena
Pase lo que pase yo siempre voy a estar con él
Lo quiero tanto que daría mi vida por él
No se que será de nosotros


El día que cayó presa mi mamá

Publicado por: Olivia

El día que cayó presa mi mamá

Joven, 17 años

El día que cayó presa mi mamá
Fue la primera vez que tuve relaciones
Fue el día que cumplí mis 15 años
De la depresión me deje llevar

El día que decidí tirarme a joder
Empecé a andar en la calle, a extorsionar y robar
Mi abuela no podía ella sola con 5
Yo les tenía que ayudar a mis hermanos

El día que a mi mamá la fui a visitar
Yo no quería que se diera cuenta
“Pensé que ibas a ser mejor hija.”
“Pensé que ibas a estar conmigo.”

El día que mataron a mi tía
La acuchillaron, la torturaron
Yo decidí ser parte también
Para poder morir igual que ella

El día que caí presa yo
Me dio cuenta de tanto que había sufrido mi mamá
Me arrepentí de haberme dedicado a andar en la calle
Ahora ni el cariño de ella me puede salvar…


Un viaje a Acapulco

Este poema es un esfuerzo colaborativo de dos jóvenes del centro, una estudiante norteamericana de trabajo social que compartió dos días con las chicas conociendo un poco de la experiencia de jóvenes privados de libertad en El Salvador, y yo (María). Explora el deseo que todas y todos tenemos de tener un lugar adonde escapar, sea real o uno que existe en su mente. En el caso de estas jóvenes, puede ser un lugar que sí existe pero adonde no pueden ir o un lugar imaginario donde se puede olvidar de todos los estreses de la vida. Es un lugar seguro, donde estás libre a ser lo que en realidad eres, te puedes perder, encontrar, gritar, cantar, sonreír, llorar, experimentar y soñar porque nada es imposible. Visitas tu refugio para vivir un momento de tranquilidad, para inspirarte, para recordarte que tienes una ‘linda cara de ángel’ y mereces sentirte bien. Lo visitas en momentos difíciles, de desesperación, y de aburrimiento. Para nosotros en ese momento, el refugio era Acapulco, y así nos sentimos.

Un viaje a Acapulco

Quisiera ir a Acapulco,
estar en la playa,
en hoteles lujosos,
conocer gente de ambiente,
comer comida extraña,
la que nunca he comido.

Encontrar a alguien con que divertirme,
especialmente un chero que está lindo,
y sentirme bien.

Quisiera entrar en el mar,
flotar en las olas
y perderme por un segundo.
Ser uno mismo con el mar.

El agua me hace sentir fuerte, valiente y limpia.
El agua me da nuevos sueños y esperanzas.

Acostarme en las olas que vienen,
en el agua azul
y ver al cielo,
las estrellas brillantes.
Mirarse uno en el reflejo del agua,
su linda cara de ángel.

Tener la sensación que vas al cielo,
tener la mente en paz,
poder sonreír y soñar
que nunca se va a acabar.

Cada vez que la vida me golpea,
cierro los ojos y estoy en Acapulco,
siento la arena entre mis dedos
y tengo el sabor de sal en mi boca.

Busco el amor y compañía
que me hace sentir completo.


Cambios

Hoy iniciamos un viaje. Una chica está detenida, se encuentra privado de libertad en un centro de internamiento, sale con permiso a su casa durante un fin de semana, piensa en el futuro después de que salga… Es una historia familiar, pero, ¿qué es lo que está pensando? ¿Qué se siente? ¿Cómo percibe los cambios en su mundo? El sentimiento de desesperación es un tema muy común en la escritura de las chicas privados de libertad, y algo que se expresan en varias maneras. Hoy, la desesperación es frustración, es querer sacrificar seguridad por libertada y el anhelo de la vida que perdió.

Caí a los 12 años un 21 de octubre,
fue feo cuando caí.
Lloraba porque pensaba
¡puchica! estaba afuera y ahora adentro.
Gran despabil afuera y aquí….
Después de estar acostumbrada a otra onda.
te acordás y te entra
una desesperación para irte.

Me aburren los talleres y la escuela,
con la misma rutina.
Por ratos se desespera aquí pero
allá afuera estás pensando
‘me van a matar o me van a hacer algo’.
Sabes que aquí no te puede pasar nada
aunque a veces me desespero
y me dan ganas de irme.

Fui una vez a una visita domiciliar
y toda ha cambiado allí por mi casa.
Ya no son los bichitos de antes,
los niños chiquitos ya están grandes
con otra mente.
Unos ya fumando en la colonia.

Cuando salga, que me van a decir?
Los bichos que conocía,
no sé que me van a decir.

Cuando salga pienso ir a cuidar a mi abuela,
esperar un tiempo y buscar un novio.
Quiero agarrar ingeniería en sistema,
cuidar a mi hermana.
Quiero ver a mi mejor amiga,
pero a saber como estaría ya.
Voy a ir a fregar con los bichos de la colonia
y les voy a contar como es aquí.

Obviamente no toda mi vida
voy a ser una mantenida,
entonces tengo que independizarme.


Bienvenid@s a Proyecto Cuéntame!

Publicada por: María

Este blog sigue el trabajo del Proyecto Cuéntame, una iniciativa enfocada en mejorar la salud emocional de jóvenes privados de libertad en el Centro de Reinserción Femenino en Ilopango, San Salvador, El Salvador.

Quienes somos

Somos dos norteamericanas, María, y Jenna, que somos comprometidas a derechos de la juventud, justicia juvenil, prevención de violencia, y la construcción de una cultura de paz. El proyecto funciona en colaboración con la Fundación de Estudio para la Aplicación de Derecho, FESPAD, dentro del Programa de Seguridad Ciudadana y Justicia Penal.

Como empezamos

Empecé a ir al Centro Femenino en octubre de 2010 con una compañera de FESPAD, abogada que enfoca en justicia juvenil y los derechos de la niñez y adolescencia. Trabajamos con las jóvenes detenidas provisionalmente, que era alrededor de veinte chicas que aún no habían sido sentenciadas. Los talleres enfocaron en los temas de derechos humanos, incluso la ley penal juvenil, la ley anti-pandillas, y resolución de conflictos. Siempre dejamos espacio que contaran sus experiencias personales y opiniones. Al conocer a las chicas, y conocer una parte de su historia, nos dimos cuenta de su gran necesidad de expresarse y del nivel alto de estrés emocional que estaban viviendo. Muchas habían sufrido abuso por parte de la policía, no conocían sus derechos, no entendían los detalles de su caso, y era la primera vez que habían estado privados de libertad y lejos de su familia. Se notaron las grandes necesidades que no podíamos tocar con talleres sobre derechos humanos.

El proyecto nace

Inspirada por el trabajo con la población provisional, empecé a diseñar un proyecto dirigido a mejorar la salud emocional, crear un espacio para que las chicas se expresaran y atender a la población definitiva, especialmente las chicas que habían recibido sentencias largas, que seguramente estaban sufriendo las consecuencias emocionales de estar internada por mucho tiempo. A base de la experiencia de FESPAD con jóvenes privado de libertad y el trabajo de otras ONGs enfocado en la salud emocional y crecimiento personal de personas privados de libertad, iniciamos Proyecto Cuéntame en febrero de 2011.

En el Centro Femenino, se encuentran aproximadamente cuarenta chicas con medidas de internamiento y alrededor de veinte chicas que están internadas provisionalmente y aún no han sido sentenciadas. Las jóvenes han sido sentenciadas por robo, extorsión, drogas, violación, secuestro y homicidio. Una tendencia preocupante en cuanto a la justicia juvenil es definir a una persona por su delito, y como resultado, deshumanizarla y justificar acciones punitivas para reprimir y encarcelarlas. Al definirlas como extorsionistas y asesinas, dejamos de reconocerlas como seres humanos, con pasados, presentes y futuros, quienes han sufrido el trauma de abuso, pérdida, y abandono. Recordamos que han sido víctimas en adición a ser victimarios.

Por tanto, el objetivo principal del proyecto es proveer un espacio en que las chicas se expresen, para que puedan compartir las historias de sus vidas, memorias, sueños, opiniones y sentimientos. Creemos que sus experiencias son valerosas y merecen ser escuchadas y puestas en tinta y papel para ser leídas, compartidas, y apreciadas.

Compartiendo nuestro trabajo

Este blog es una oportunidad de compartir el trabajo con las jóvenes, compartir, con su permiso, la poesía que escriben y reflexionar sobre los temas que surgen, como abandono, abuso, violencia, amor, familia, la vida callejera, la pérdida de un querido al muerte violento, y migración. Además, queremos tocar temas más amplios como la situación de jóvenes marginados en El Salvador, violencia juvenil y tendencias en el sistema de justicia juvenil. Trabajamos contra la creencia popular que los jóvenes privados de libertad son personas malvadas que solo hacen daño a la sociedad y no merecen una oportunidad de salir adelante en su proyecto de vida. Para lograr una justicia integral, hay que ampliar los espacios y procesos de sanación personal y comunitario a todos y todas.

Damos la bienvenida a sus opiniones, reacciones, experiencias, e inquietudes. El propósito de compartir el proyecto es tocar sus corazones, inspirar la reflección crítica y progresiva sobre justicia juvenil y jóvenes privados de libertad, y que a través de escuchar las historias, sufrimiento y lucha de estas jóvenes, que se sientan más cercanos a sus prójimos y a la humanidad.

Próximo

En la siguiente entrada, hablaré con más detalle el proyecto, como trabajamos con las jóvenes, el proceso de escribir, y compartir algunas poemas que han escrito las jóvenes!