El día que cayó presa mi mamá

Publicado por: Olivia

El día que cayó presa mi mamá

Joven, 17 años

El día que cayó presa mi mamá
Fue la primera vez que tuve relaciones
Fue el día que cumplí mis 15 años
De la depresión me deje llevar

El día que decidí tirarme a joder
Empecé a andar en la calle, a extorsionar y robar
Mi abuela no podía ella sola con 5
Yo les tenía que ayudar a mis hermanos

El día que a mi mamá la fui a visitar
Yo no quería que se diera cuenta
“Pensé que ibas a ser mejor hija.”
“Pensé que ibas a estar conmigo.”

El día que mataron a mi tía
La acuchillaron, la torturaron
Yo decidí ser parte también
Para poder morir igual que ella

El día que caí presa yo
Me dio cuenta de tanto que había sufrido mi mamá
Me arrepentí de haberme dedicado a andar en la calle
Ahora ni el cariño de ella me puede salvar…

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Mi enemigo

publicado por: Olivia

Mi enemigo

Joven, 18 años.

Mi nombre es odio.
Vivo en tu corazón y en tu mente.
Nací del rencor,
nací cuando a tus amigas mostraste amistad
y te pagaron mal.

Mi apellido es Negro.
Mi mamá es Furia.
Mi padre es Rencor.
Mi hermana es Violencia.
Cuando conoces a mi familia
vas a sentir miedo,
vas a estar atrapado.

Te voy a dar ganas de matar.
Voy a hacerte pensar solamente en lo malo que te pasó.
Te voy a obligar que te destruyas a ti misma.
Te voy a hacer sufrir.
Voy a sentir satisfecho y orgulloso cuando te suicides
porque gané yo.

No me dejas entrar en tu corazón,
pero cuando entro
Me puedes destruir pensando en alguien que has amado
Me puedes destruir siendo inteligente y comprensiva.

Cuando encuentres el amor dentro de ti, yo desapareceré.

 


¿Qué otra cosa podía hacer?

Publicado por: Olivia

Un tema que se repite en conversaciones que tenemos con las jóvenes es la venganza.  Muchas han experimentado la pérdida de seres queridos, parejas y amigos, y han expresado su deseo de quitar todo el dolor, sufrimiento y enojo que sienten al enfrentar la muerte violenta.  Esta joven escribe sobre su reacción cuando torturaron y mataron a su querida tía.

¿Qué otra cosa podía hacer?

Joven, 17 años

Se siente bien feo saber que no podes hacer nada.
Ver a mi abuela llorar a su hija
Ver a mi mamá, mis primas, cuando la enterramos
Yo la pinté cuando la velamos
La sangre de ella era igual que la mía

¿Que lo metieron preso hartándose de la costilla del gobierno mientras que mi tía contaba aviones?  No me bastaba esto.

No pude aguantar la necesidad de vengarme
Supe quien lo había hecho, entonces hice lo mismo a él
Me hizo sentir bien.  Después sentía mas paz
Me desquité. Ni él ni ella.
Por lo menos ya no se iba a reír por haber quitado una buena pieza


El Mar y El Cielo

Publicado Por: Olivia

Esta joven, cuando me estaba leyendo este poema, empezó a reírse tanto que no podía parar.  Me dijo que se lo entregó a un custodio que le gustaba, que la inspiró a escribir.  Cuando la pregunté por qué, me dijo que la recuerde a un novio con quién andaba afuera.  Las jóvenes privadas de libertad quieren vivir su adolescencia, (quieren enamorarse y experimentar y salir con los amigos)  y están conscientes que adentro es imposible esto.  En el poema, dice que la misma distancia existe entre ella y él que el mar y el cielo.

El Mar y El Cielo

Joven, 19 años

En una mañana fresca como cualquier otra

Me pasó algo lindo cuando vi a mi alrededor

Me choqué con una mirada linda, dulce y tierna

Una de esas miradas que basta con una para que alguien te robe el corazón

Una mirada brillante e incomparable

Era una de esas pocas miradas como pocas

Al tenerla cerca te hipnotiza y hace que te olvides de todos y de todo

Una mirada que cuesta hallar pero cuando la encontras

Pretendes conservar

Como algo valioso e importante para ti

Y el buscarla y no hallarla

Te desespera y abruma de una manera incomprensible

Porque es una de esas miradas donde no existe el tiempo

Solo el momento en el que puedes contemplarla.

Esa mirada es la que reflejan tus ojitos

En esa carita angelical

Te ves tan lindo, tan dulce y sincero

como pocos

me encantaría perderme en tu mirada

ahogarme en un beso de esos ricos labios rojos

cubrirme con tus brazos y poder refugiarme en tu pecho

pero yo se que eso nunca va a suceder

es igual de imposible que el agua se junte con el fuego,

el mar con el cielo,

es como poder tocar las estrellas con la punta de mis dedos

Tu eres tan sagrado para mi

Que ni siquiera tengo que tocar

Y no es porque no quiero

Sino porque no debo

Así que para mi siempre serás

un amor inalcanzable

un amor prohibido

un amor de lejos

un amor no correspondido

Un amor platónico

Yo seré el mar y tu el cielo


La Tristeza de Ella

Publicado Por: Olivia

Esta joven escribió del dolor de su abuela, (quien la crió) por tener a una hija encerrada y por no poderla abrazar ni aconsejar, ni decirle “te quiero.”  Como muchas, siente mucha culpa por el sufrimiento de su abuela, y porque falló a la persona que le ha dado “el todo para nada,” que la enseño lo malo de lo bueno.  “La quiero recompensar por todo el tiempo que me tuvo que venir a ver aquí.”

La Tristeza de Ella

Joven, 18 años

La he visto sentada, llorando en el puesto, pidiéndole a Dios que me de sabiduría.  La he visto diciéndole a la gente que a pesar de lo que dicen, yo soy su hija.  La he visto imaginándome libre con una nueva vida, con nuevos proyectos.  La he visto recordándose del pasado, cuando vine de la escuela a acompañarle en el puesto.  La he visto viendo mis fotos y diciendo que nunca se imaginó que su hija iba a caer en un lugar así.  La he visto viendo mis muñecas y acordándose cuando yo era pequeña.  La he visto intentando ser fuerte cuando ve mis cosas guardadas en la casa, esperando que algún día vuelva a tocarlos.  La he visto haciendo la comida que me hacía, (que a veces me la comía todo y no le dejaba nada).  Ahora come sola.  La he visto sola en la casa, llegando para comer y dormir, la tristeza de ella es mi tristeza.

 


Sin Poder Decirlo

Publicado Por: Olivia

Empezando a hablar hoy con una joven, me pregunta: “Porque te enamoras de tu mejor amigo?”  Ella me cuenta que cuando tenía la oportunidad de decírselo afuera, no lo hizo, y ahora adentro sólo piensa en él y lo que hubiera podido ser.  El poema que sigue nos toca a muchxs de nosotros que en algún momento de la vida no nos hemos atrevido a decir “te quiero.”

Sin Poder Decirlo

Joven, 19 años

Alucín

De pensar en lo que no se puede dar

Algo emocionante y decepcionante

 

Escenas constantes de una fantasía

De poder decirle (en una alegría)

Lo tanto que lo amaría

 

Yo soy aventada

Él es sincero

Y en este corazón no cabe un “te quiero”

 

Este encierro es mi destierro

De un amor

Que guardo en silencio

 

Perdida en la luna

Sin respuesta alguna

Sin lo que perdí y nunca obtuve

Sin lo que soñé

Sin lo que nunca se convertirá en realidad

 

Eso que me mata por dentro

Siempre pensado y nunca dicho

Siempre anhelado

Siempre amado

Siempre enterrado y al final olvidado…


Haiku

A las jóvenes con que trabajamos, no les hacen falta palabras ni historias. Tienen mucho que contar y una gran necesitad de que alguien les escuche. Muchas veces les hace dificíl enfocar en una sola idea o escoger pocas palabras para describir un sentimiento o una experiencia. Por eso, experimentamos con Haiku, es un estilo de poesía japonés muy sencillo. Se compone de tres líneas: La primera tiene 5 silabas, la segunda 7, y la tercera 5.

Aquí hay tres haikus de amor por una joven.

1.

No tengo hambre
pero tengo mucha sed
de ti mi amor.

2.

Eres un hombre
feo y odioso
pero te amo.

3.

Me gustas mucho
porque sos como una
manzana dulce.